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Rosalía Guntín, trabajadora incansable en la lucha contra la pobreza y la exclusión social.

Rosalía Guntín lleva más de dos décadas de trabajo y compromiso con el tercer sector.

Hablamos del tercer sector en referencia al conjunto de entidades no lucrativas que no son gubernamentales y que son prestadoras de servicios sociales. Sin perder su función de denuncia, reivindicación y sensibilización dedican su actividad a asistir y ayudar a colectivos desprotegidos.

Rosalía Guntín lleva más de dos décadas comprometida con el tercer sector profesional y voluntariamente batallando contra la exclusión social, la desigualdad y la pobreza. Tan implicada que ni una merecida jubilación ha conseguido interrumpir su compromiso. Desde la vicepresidencia de EAPN España (Red Europea de Lucha contra la pobreza y la Exclusión Social) continúa al pie del cañón apoyando a lo más vulnerables.

En 2015 mientras ocupaba el cargo de subdirectora de la Fundación Cepaim, recibió el galardón individual en los premios estatales de voluntariado social. Durante la ceremonia quiso destacar la importancia del voluntariado y del trabajo que se hace con «el único objetivo de hacer de ésta, nuestra sociedad, un lugar más justo y mejor para todos y todas sin exclusión».

Os dejamos la charla que hemos tenido con ella…

 

Para las personas no familiarizadas con la política social, ¿qué funciones llevadas a cabo desde el Tercer Sector te gustaría resaltar?

Se ha finalizado recientemente el estudio “El Tercer Sector de Acción Social en España 2019”, a mi juicio muy riguroso. Ofrece datos recientes sobre su dimensión, su contribución a la sociedad española, la forma de organizarnos, así como el perfil de las personas que trabajan en él de forma profesional o como voluntarias. Lo recomiendo a aquellos que deseen tener un conocimiento más profundo del mismo. Está accesible aquí.

Pero volviendo a la pregunta yo definiría el TERCER SECTOR DE ACCIÓN SOCIAL en España como un conjunto heterogéneo de entidades que tienen como denominador común la defensa de los derechos humanos individuales sin perder de vista su aportación a la cohesión social.

Se trata de un Sector muy diverso tanto por la dimensión territorial de cada una de sus entidades que va desde aquellas que actúan sólo localmente a las de ámbito estatal, como por el sector de población al que se dirigen (personas con discapacidad, personas sin hogar, inmigrantes y refugiadas, mujeres y familias en riesgo de exclusión, trata de personas, infancia, personas gitanas desfavorecidas, personas mayores, cooperación internacional. Y también con diferentes misiones, algunas más decantadas hacia la prestación de servicios, otras a la sensibilización social o la intervención comunitaria.

Desde hace unos años prácticamente todas ellas han incorporado tres objetivos transversales en su intervención social:

  • La igualdad de oportunidades entre mujeres y hombres,
  • La lucha contra la discriminación de cualquier tipo (origen, etnia, creencias, edad, orientación sexual). 
  • La defensa del medio ambiente.

La Renta mínima es una de las medidas que venimos reclamando desde la Red Europea de lucha contra la pobreza y la exclusión social desde hace años. No sólo desde el deseo sino argumentado con estudios e investigaciones.

¿Qué diagnóstico harías del estado actual del Tercer Sector en España?

Lo primero que me surge desde la cabeza y desde el corazón en estos momentos es – sin triunfalismos – que, como en la crisis del 2008, se ha puesto de manifiesto en la Pandemia su papel esencial y su eficacia. La respuesta de las entidades del Sector ante el número de personas que de la noche a la mañana se quedaron sin ingresos, hacinados en viviendas o sin ella, o pendientes de regularización en caso de inmigrantes, ha sido fundamental (recordemos que muchos de nuestros conciudadanos viven al día, en la economía informal por tanto en trabajos imposibles de llevar a cabo durante el confinamiento, como es el caso de las mujeres del servicio doméstico por horas, vendedores ambulantes, temporeros, muchos de ellos inmigrantes irregulares, vendedores del cupón de la ONCE…etc. etc.).

El Sector no se ha ocupado sólo de proporcionar alimentos, sino herramientas informáticas para los niños y niñas que no podían seguir sus clases, y de emergencias de todo tipo; fuimos de los primeros, por ejemplo, que detectamos la violencia de género en casa, llevando acciones para que las mujeres pudieran denunciar, se ha acompañado y apoyado a las personas mayores solas en su domicilio, a personas con discapacidad que se encontraban perdidas, solas en los hospitales.

Junto a las redes vecinales espontáneas, los profesionales y voluntarios del Sector han estado a tope.

Y por otro lado elevando al gobierno propuestas para responder a la situación mediante documentos elaborados por los diferentes subsectores. Tuvimos que empezar por reivindicar el carácter esencial de nuestro trabajo. Los equipos para nuestros profesionales.

Desde el punto de vista interno, y dejando ya al margen la situación actual se ha hecho mucho esfuerzo y avanzado mucho en la cooperación entre nuestras Organizaciones. Era un sector muy atomizado. Un ejemplo es la Plataforma del Tercer Sector de Acción Social, que también tiene su réplica en las CC.AA. Pretendemos unirnos para hacernos más fuertes a la hora de la incidencia política en nuestras reivindicaciones.

La Renta mínima es una de las medidas que venimos reclamando desde la Red Europea de lucha contra la pobreza y la exclusión social desde hace años. No sólo desde el deseo sino argumentado con estudios e investigaciones.

En las encuestas del CIS no salimos muy mal parados en cuanto al reconocimiento de la ciudadanía, sin embargo, creo que necesitamos todavía acercarnos más a la sociedad. Quizás existe aún una imagen estereotipada de las ONGs más cercana al asistencialismo. Y no es así. Me atrevo a decir que todo el Sector tiende a buscar la autonomía de todas las personas, participantes en sus proyectos, a “empoderarlas” para que puedan tener un proyecto de vida digno, autónomo…

Por otro lado, es innegable que el número de voluntarios aumenta cada día. Sin embargo hay una gran dependencia de la Administración financieramente hablando con un apoyo ciudadano como es el caso del 07, de interés social que señalan muchos contribuyentes a la hora de hacer la declaración de la renta y ahora también abierto a las empresas, en sus impuestos de Sociedades.

Nos hace falta una Ley de Mecenazgo como existe en otros países.

En la pandemia la respuesta de la ciudadanía ha sido muy importante también en esta cuestión.

Quizás existe aún una imagen estereotipada de las ONGs más cercana al asistencialismo. Y no es así. Me atrevo a decir que todo el Sector tiende a buscar la autonomía de todas las personas, participantes en sus proyectos, a “empoderarlas” para que puedan tener un proyecto de vida digno, autónomo…

¿Es incompatible la convivencia entre una lógica de mercado y la ayuda social?

La historia nos dice que en todos los modelos políticos y económicos hay un grupo de ciudadanos que se quedan atrás, que no tienen las mismas oportunidades. Me gustaría hablar de que la lógica del mercado incluyera el enfoque “inclusivo”. Nosotros desde la Red Europea de lucha contra la pobreza” en España nos gusta hablar de medidas preventivas. Es decir que se prevenga la pobreza, mejor que paliarla después y por tanto no sean necesarias las ayudas sociales. Por tanto, son necesarios salarios dignos, protección social adecuada. Sanidad y Educación igual para todos, Acceso a la cultura. Vivienda digna. Preferiría que un padre o una madre tuvieran suficiente capacidad económica para pasar las vacaciones con su hijo que abrir los comedores escolares en el verano. Sin embargo, repito que desgraciadamente hay situaciones que la ayuda social debe existir y ser asumida por el Estado

Hablando de inmigración supongo que conocerán aquello de “necesitábamos mano de obra y llegaron personas”. ¿Tienen legitimidad las empresas de la agricultura para ganar dinero, para ser rentables? Claro que sí. Pero en su lógica también tiene que entrar unas condiciones de vida digna de los trabajadores. Antes de que lleguen los inmigrantes hay que pensar donde van a vivir, qué medio de locomoción necesitan, quien les va a informar para empadronarse…para acceder a servicios.

Pero como decía en todas las sociedades hay que apoyar con ayudas sociales. En un escenario real siempre habrá algunas empresas que cesen actividad y que las personas que trabajaban en ellas tras finalizar el subsidio de desempleo se queden sin cobertura, habrá niños y niñas que vienen de familias desestructuradas, habrá personas que lleguen a un país sin papeles, personas dependientes, personas con adicciones, que les surja una enfermedad mental o irreversible. Personas mayores que no hayan cotizado suficiente.

Por tanto son necesarios tanto una buena protección del empleo, acceso a los servicios y también ayudas sociales, por no hablar de otras ayudas para paliar el aislamiento y la soledad.

Luchamos por la dignidad de las personas estén donde estén y no las podemos dejar atrás porque lo de “aquí” nos pille más cerca. Estaremos al pie del cañón para superar este riesgo.

¿Puede la crisis del COVID 19 debilitar letalmente la cooperación internacional con países en vías de desarrollo?

Lo dije el otro día en otra entrevista con motivo de los 25 años de la F. Cepaim, a la que estoy ligada por su pertenencia al patronato y en la que he trabajado. Es un riesgo de nuevo. Luchamos por la dignidad de las personas estén donde estén y no las podemos dejar atrás porque lo de “aquí” nos pille más cerca. Estaremos al pie del cañón para superar este riesgo.

En su discurso de recepción del premio Príncipe de Asturias, Amos Oz comentaba: “Creo en la literatura como puente entre los pueblos. Creo que la capacidad de imaginar al prójimo es un modo de inmunizarse contra el fanatismo”. ¿En qué medida comparten esta afirmación?

Totalmente. Y por eso es tan importante el acceso a la literatura, a la cultura también por las personas que no han tenido oportunidad de acercarse a ella.

Es fundamental. Ojo a la educación. Me aterra personalmente hablar de ciclos formativos encauzados al mundo laboral. ¿Sólo?

Nada abre la mente más que leer.

¿De qué te parece un síntoma el auge de la extrema derecha de los últimos años?

No podría contestar a esto más que de manera intuitiva. No lo sé. Mis limites de tolerancia son la Constitución. Con sus fallos pero por la que tanto luchamos los de mi generación. Y los derechos humanos. No puedo comulgar con alguna ideología que niega a las personas inmigrantes, por ejemplo, su dignidad humana. Pero por qué surge, no lo tengo tan claro. ¿Xenofobia, racismo, mimetismo con otros movimientos europeos?…

Sobre el tema de los refugiados, ¿hay realmente en la sociedad un déficit de empatía o son los medios de comunicación los que están confundiendo sobre su verdadera realidad?

Sí; no se ha tratado bien. Aparte que no se conoce la legislación internacional. Hay cosas que son “sí o sí”. Es una vergüenza ver los campos de refugiados en Europa. Con el coronavirus en España se ha “calmado” un poco el discurso. Vuelvo a las ONGs: por lo que yo conozco se ha cuidado muy bien la salud, la alimentación, de los refugiados que viven en los dispositivos. Y a sus niños. Habrá que estar muy atentos a ver cómo evoluciona esto en el futuro próximo…

 

 

En el barrio de Aluche se ubica uno de los Centros de Internamiento para Extranjeros que hay en España. En su visita a nuestro país en octubre de 2018, la activista Angela Davis pasó por este centro y comentó que “Aquellos que están en el poder ven a las personas que buscan una nueva vida en Europa como criminales”, ¿qué opinión te merecen estas instituciones? (La situación de los CIEs cambió durante el proceso de esta entrevista pero desde Interior recuerdan que se trata de un cierre circunstancial).

¡Será quizás la única buena noticia por causa del coronavirus! Está cerrado. Sí. siempre nos hemos opuesto. Es otra cuestión sobre la que tenemos que estar alerta.

Desde tu experiencia próxima, ¿qué daño psicológico consideras más importante y decisorio en la evolución del bienestar/malestar de una persona migrada y de sus familiares?

Uff. Varios: cuando he estado en Senegal, varias veces en los últimos 15 años, y he tenido ocasión de ver allí el concepto de familia, de grupo … no dejaba de pensar en la soledad de la persona inmigrante al llegar a España, en ese desarraigo. En el rechazo y sus consecuencias para su autoestima. Me impresionó el testimonio de una mujer que tuvo a su segunda hija sola en un hospital y tuvo que volver al día siguiente a la soledad de su cuarto compartido. Me decía; cómo añoraba a las mujeres de mi poblado. El llamado síndrome de Ulises. A veces en las mujeres hay procesos de culpa por el “abandono” de los hijos e hijas que han dejado allí. Depende mucho de las redes que cree aquí, del acceso a ayuda especializada (vuelvo al rol del Tercer Sector que ofrecen con adaptación de horarios Servicios de ayuda psicológica). Depende el daño de cómo evolucione el proyecto migratorio. Si hay éxito y se cumplen expectativas será menor.

De todas formas, las personas del Sur que llegan a España e igualmente de Latinoamérica, y a pesar de la fragilidad que tenemos todos antes un entorno desconocido, tienen un gran valor y fuerza. Incluso tendentes a la sonrisa y resistentes a las dificultades. Con mucha capacidad de resiliencia. Y eso salva a la mayoría junto a la satisfacción por poder ayudar a su familia. No quiero sin embargo minimizar el sufrimiento.

¿De qué estás más orgullosa de tu amplio recorrido a lo largo de todos estos años de trabajo directo en la acción social?

Difícil. Orgullosa de haber coordinado a equipos de gente jóven que hoy han tomado el testigo y son grandísimos profesionales.

Deudora y agradecida de haber tenido la oportunidad de haber convivido con personas de distintas culturas, y etnias y haber descubierto todo lo que nos une como seres humanos. Es necesario respetar las culturas, las raíces de cada uno, de cada una, pero defiendo que son menos cuestiones las que nos separan que las que nos unen. A veces son inventos.

Y para finalizar, recomiéndanos 3 libros, 3 canciones y 3 películas.

Libros:

  • Las venas abiertas de América Latina. Galeano
  • La literatura nazi en América. Roberto Bolaño
  • Patria, Aramburu

Canciones:

  • Poema de amor / Caminante no hay camino o casi cualquiera de Serrat.
  • Haleluya, Cohen
  • A quién le importa…

Películas:

  • Roma cità apperta de Roberto Rossellini. Fue la primera película que me cautivó.
  • Los santos inocentes, Camus
  • Match Point. Woody Allen

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